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San Carlos de Apoquindo: Merecía un mejor final

Mientras la UC goleaba a Audax Italiano y se preparaba para despedirse del estadio San Carlos de Apoquindo como corresponde, un grupo de hinchas prefirió protagonizar la jornada amparándose en la violencia, la destrucción y la falta de respeto. ¿El resultado? Un partido suspendido y un bochorno mayúsculo. El recinto volverá en 2024.

El estadio San Carlos de Apoquindo estuvo a dos semanas de cumplir los 34 años de existencia. La inauguración del 4 de septiembre de 1988 aún es recordada como una jornada impecable. Una puesta en escena pulcra y un invitado de lujo: River Plate.

El fin de semana de su cierre temporal, el escenario fue otro.

En la cancha, Universidad Católica arrasó con Audax Italiano. Con la eficacia de Fernando Zampedri como estandarte, y con José Pedro Fuenzalida como símbolo del club. Así, el elenco de Ariel Holan se matriculó en los cuartos de final de la Copa Chile. Este era, quizá, el gran objetivo de lo que resta de la temporada. Salvo que la ANFP diera un golpe de autoridad por los desmanes producidos.

Se va San Carlos de Apoquindo con harta gloria encima. Los cruzados vivieron cinco vueltas olímpicas en el recinto. La primera marcó el único título internacional en las alforjas del club de la franja: la Copa Interamericana de 1994, cuando superaron el Saprissa de Costa Rica.

Luego vinieron los títulos locales; el torneo Apertura 2002, el Campeonato Nacional 2010, el Clausura 2016 y el Campeonato Nacional 2020.

Sin embargo, el cierre del estadio no tuvo el brillo esperado. Varios hinchas decidieron quebrar la seguridad y avanzar sin medir consecuencias. La lamentable escena ni siquiera permitió terminar el partido entre la UC y Audax Italiano. El lance fue suspendido ante el estupor de los fanáticos, la dirigencia y los exjugadores y extécnicos invitados.

Cruzados fue claro. En un comunicado indicaron que “lamentamos y condenamos profundamente lo ocurrido durante la jornada, donde antisociales, que se denominan hinchas de nuestra institución, empañaron la celebración de la despedida de nuestro estadio San Carlos de Apoquindo«.

«No solo arruinaron un espectáculo preparado para toda la familia Cruzada, sino que delinquieron, destrozaron, robaron, incluso llegando al extremo de amenazar y provocar lesiones en hinchas, trabajadores, personal de operaciones y Carabineros”.

Además, aseguraron que “estamos utilizando todos los medios y las herramientas disponibles para identificar a las personas que invadieron la cancha, realizaron destrozos e incitaron a estos actos de vandalismo, faltándole el respeto a nuestro estadio, exdirigentes, autoridades de la institución, jugadores del plantel profesional e ídolos de nuestro equipo y principalmente a la historia de Universidad Católica”.

A principios de 2024 debiese ser presentado el nuevo recinto techado para 20 mil personas. Quizás si para esas fechas, la inauguración sea un éxito. Y los antisociales y sus actitudes solo sean un mal recuerdo.

Sería un gran regalo.

About the author

Pablo Aravena Wrighton (1969) es un periodista deportivo, cuya carrera comenzó en 1990 en el diario El Sur de Concepción. Fue reportero en las revistas Don Balón y El Gráfico Chile, y subeditor en Deportes de El Mercurio. Hoy es el editor de revista Tribuna Andes y comentarista de RedGol en La Clave.