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Primera B: ¿Y si se da el milagro?

El gol de “Chiquito” Escalante contra Unión San Felipe (1-0 en Calama) provocó un cambio trascendente en la Primera B: Magallanes ya no es el líder.

Un acontecimiento increíble si recordamos que cuando concluyó la primera rueda del Ascenso, hace poco menos de cuatro meses, el balance era impresionante en favor de los carabeleros, elenco que se llenaba de aplausos y loas.

Los forofos de la Academia no solo estaban felices y orgullosos. Estaban, sin decirlo, listos para los festejos por el ansiado retorno para la Primera División. Los albicelestes han sufrido harto desde que cayeron a la B en 1986. Incluso sumaron varias temporadas en la Tercera División. Y parecía que la maldición se rompía.

Con la conducción en la banca de Nicolás Núñez, Magallanes brindó una primera rueda de ensueño. Con catorce victorias y dos empates, este plantel destrozó todos los registros. El 91,6% de rendimiento impactó al fútbol chileno y les dio, casi de manera unánime, el primer boleto para estar entre los grandes en la temporada 2023.

Pero en esta historia también está Cobreloa, el gigante nortino que bajó de categoría en 2015. Tras la primera rueda, el elenco minero, dirigido por Emiliano Astorga, asomaba a once puntos del líder, pero seguía remando en medio de un mar de dificultades dirigenciales. Estaba lejos de la meta principal, pero no cejaba en su intento casi utópico de darle caza al puntero.

Y algo pasó en la rueda de las revanchas. Algo que afectó duramente a Magallanes y envalentonó sin frenos a Cobreloa. La distancia se fue acortando hasta que en la recién jugada fecha 28, los mineros llegaron al liderato (un punto sobre los carabeleros, aunque con un partido más).

Así de emocionante. Así de estrecho.

Aún queda un trecho corto, pero decisivo. Y, obviamente, todo puede suceder, pero lo que era carrera corrida hoy está transformada en una lucha palo a palo por el título.

Ambos tienen capacidad y actores para levantar la Copa y consagrarse como campeón. Será un gran final de torneo y un digno recordatorio de mejores tardes tanto de los magallánicos como de los mineros.

Incluso la Primera División recuperará un campeón nacional en la competencia. Hay que recordar que Magallanes cuenta con cuatro títulos (1933, 1934, 1935 y 1938) mientras que Cobreloa suma ocho vueltas olímpicas (1980, 1982, 1985, 1988, 1992, Apertura 2003, Clausura 2003 y Clausura 2004).

Todo está listo. Habrá que ver si la estrella de la Primera B se tiñe de albiceleste o de naranja.

Un final impensado.

About the author

Pablo Aravena Wrighton (1969) es un periodista deportivo, cuya carrera comenzó en 1990 en el diario El Sur de Concepción. Fue reportero en las revistas Don Balón y El Gráfico Chile, y subeditor en Deportes de El Mercurio. Hoy es el editor de revista Tribuna Andes y comentarista de RedGol en La Clave.