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Guillermo Yávar: El «Yemo» recorre la cancha

El fútbol chileno de los 60 y 70 conoció a Guillermo Yávar como el “Chueco”, pero para sus amigos es el “Yemo”.

Un mediocampista que actuó en todas las funciones de los volantes e incluso respondió como atacante. Técnico, de tranco permanente y con enorme capacidad goleadora. Tanto que fue el máximo anotador del campeonato de 1973, con 21 goles, en una campaña que lo vio campeón con Unión Española.

Sus inicios fueron en Magallanes, desde donde pasó a Universidad de Chile. Arribó al “Ballet Azul”.

Hoy trabaja en las escuelas de fútbol de Unión Española y camina por Santa Laura, en medio de niños que buscan un espacio en el fútbol joven de los hispanos.

Muy distinto a cuando Guillermo Yávar tomaba la antigua micro San Eugenio 35 desde Quinta Normal, la comuna de toda su vida, para ir a entrenar a las cadetes de Magallanes, cerca de Famae.

“Un caballero que tenía carnicería, a una cuadra de mi casa, me veía jugar en el parque. Un día me dijo si quería probarme en Magallanes. Las pruebas se hicieron en las canchas del Estadio Nacional. No me acuerdo si llegué a los 14 o a los 15 años, pero en el barrio ya jugaba en adulto, en el San Juan”, explica este volante que en el fútbol actual calzaría con holgura por su movilidad y manejo.

De sus comienzos en Magallanes recuerda a “Roberto Ampuero, René Stuardo, Gárate, Zúñiga, que era el capitán del equipo. Un tiempo jugué con José Valdés, el Loro, que jugaba de 10, Héctor Torres, que hacía goles de cabeza».

«Debuté en enero del 61, de puntero izquierdo, contra Maestranza. Me sacaron al entretiempo y después no me pusieron, porque cambiaron al entrenador. Llegó don Sergio Cruzat, que me puso de puntero izquierdo con Trasandino y de ahí no salí más».

«Fuimos cuartos, pero subimos porque uno de los que ascendió no cumplía los requisitos de cancha para jugar en Primera. El 62 ya estábamos en Primera”, en un ejercicio de registro difuso.

Guillermo Yávar y su paso por la U

En los carabeleros estaría entre 1961 y 1965, cuando pasó a Universidad de Chile, en la etapa intermedia del Ballet Azul.

-Lo ponían de puntero izquierdo, pero no era zurdo.
No, pero le pegaba con ambas piernas. Le pegaba mejor con la izquierda que con la derecha. Con la izquierda le daba con más fuerza, con la derecha la ubicaba más, con más efecto. Los córner los pateaba con la derecha. Mi hermano, que falleció hace poco, me hacía entrenar con pelota de goma, pegándole cruzado a un muro, no muy fuerte, para alcanzar con la otra pierna a pegarle. Eso me ayudó un montón. Me dio la técnica.

-¿Por qué llega a la U?
Jugué un torneo de verano por Colo Colo y me quisieron llevar, pero estaban con problemas económicos y querían dar letras. Ahí apareció la Chile y me llevaron, pero tuve que entregar el 15 por ciento. Me llevó don Lucho Álamos. Con “Chocolito”(Orlando) Ramírez, “Chamaco” (Francisco) Valdés nos llevaba a entrenar don Fernando Riera con el plantel del 62.

Pasábamos allá. Éramos como sparring, pero no un equipo completo, como ahora. Íbamos para completar y hacíamos fútbol. Nosotros pensábamos que nos iba a dejar, pero venía con un grupo por cuatro años, habían hecho la gira a Europa.

-El Ballet estaba armado. ¿De qué lo puso Luis Álamos?
De mediocampista, de 8. Rubén (Marcos) de 10, el “Chico” (Pedro) Araya de 7, Carlos Campos de 9, Leonel (Sánchez) de puntero izquierdo. Venía apareciendo el “Negro” (Roberto) Hodge, pero se lesionaba mucho. Atrás estaban Eyzaguirre, Contreras, el “Beto” Donoso y Navarro. Al arco el
“Gringo” (Adolfo) Nef y Manolo Astorga.

Lee el resto de la entrevista con Guillermo Yávar en el #16 de #TribunaAndes

About the author

Danilo Díaz Núñez (Antofagasta, 1965) es un comentarista, periodista deportivo y escritor. Premio Nacional de Periodismo Deportivo (2009), es el Director de la Revista Tribuna Andes, Presidente del Círculo de Periodistas Deportivos y fue Director de la Revista Don Balón.

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